La enuresis nocturna es el término médico utilizado cuando nos referimos a orinarse en la cama. La mayoría de los niños se orinan en la cama de vez en cuando, sobre todo cuando están aprendiendo a ir al baño. De hecho, el control de la función de la vejiga durante el sueño suele ser la última etapa de ese aprendizaje, y no se suele considerar problema hasta después de los 7 años de edad.
La edad en que los niños son capaces de controlar sus vejigas durante el sueño es variable. El control de la vejiga es un proceso complejo que implica la acción coordinada de músculos, médula espinal y cerebro. En este caso, el problema se corrige con el paso del tiempo. Existen otros casos en los que se puede deber a algún problema médico como por ejemplo la obstrucción de las vías urinarias. Si la enuresis persiste más allá de 6 o 7 años de edad, debe consultar a su pediatra.
Hay dos formas de enuresis nocturna, la primaria y la secundaria. En la enuresis nocturna primaria, el niño nunca ha tenido control sobre la micción nocturna. La secundaria es menos común y sucede cuando el niño vuelve a orinarse después de haber estado seco en el sueño durante 6 o más meses. La enuresis secundaria puede ser causada por estrés psicológico, pero también puede debido a otras causas, como estreñimiento o la obstrucción del tracto urinario.
La enuresis puede suceder en cualquier momento de la noche, pero es más habitual durante las primeras horas de sueño. Un buen método de prevención es asegurarse de que nuestro hijo vaya al baño antes de acostarse.
Existen unas reglas comúnmente utilizadas para tratar el problema:
- Establecer una rutina regular que incluya ir al baño.
- Despertar a su hijo durante la noche a la hora en que suele orinarse y llevarlo al baño.
- Utilizar un sistema de recompensas para animar a su hijo, tales como pegatinas por cada noche seca.
- Hablar con su hijo acerca de las ventajas de ir al baño, tal como no tener que usar pañales y convertirse en un “niño grande”
- Limitar las bebidas por la tarde, incluso las peticiones de agua de última hora.
- El uso de una alarma de orina, que incorpora una alarma que se activa cada vez que el pijama o la cama del niño se mojan durante un accidente.
Como último recurso, el médico puede recetar medicamentos, ya sea para su uso a corto o largo plazo. Algunos ejemplos son la imipramina (antidepresivo), que relaja la vejiga, y la desmopresina , que controla la producción de orina durante la noche. Aunque la medicación en general ayuda, orinarse en la cama puede volver a suceder una vez que el niño deja de tomar el medicamento.
Cómo hacer frente a la orina en la cama
Hay productos que los padres pueden comprar para los niños en edad escolar con enuresis:
- Calzoncillos absorbentes desechables.
- Utilización de protectores absorbentes para la cama.
- Alarmas de humedad que se disparan cuando el niño comienza a mojar la cama.
Por último, no se debe castigar al niño, puesto que no lo hace voluntariamente. Es importante hablar con nuestro hijo acerca de cómo funciona la vejiga, y lo más importante es ser paciente y comprensivo.


